martes, 13 de septiembre de 2011

Haiku*


poesía
espejo de su noche
cuchillo contra sí


*Tercer texto de la tercera semana del proyecto literario Las 3 Variables

Brevedad sostenida en palabra


Antes de leer este texto, considero justo advertirles que lo que aquí encontrarán no es más que mi percepción y mi saber sobre el Haiku. De modo que este escrito no pretende ser un tratado, pero sí un compartir de ideas sobre esta particular forma de escribir, leer y sentir la poesía.

Sophia de Mello Breyner al profundizar sobre la escritura poética nos dice, “…El verso es denso, tenso como un arco, exactamente dicho, porque los días fueron densos, tensos como arcos, exactamente vividos”.Particularmente, considero que esta precisión de Breyner al hablar sobre la poesía se ajusta a los principios del Haiku. Un texto tan breve como el Haiku sólo debe sostener aquellas palabras que revelen con tensión y densidad lo que se vivió o sucede en el momento.

Aunque no todo Haiku es profundo y denso, su brevedad posee cierta tensión capaz de perturbar o movilizar. Como un estornudo.

Para quienes no conocen, el Haiku es una forma poética de origen japonés que posee un total aproximado de diecisiete sílabas, las cuales suelen estructurarse en tres versos de cinco, siete y cinco sílabas. Esta forma poética se caracteriza por emplear un lenguaje sencillo y muy preciso. Sin embargo, la naturaleza concisa del Haiku no lo abstiene de mostrar la esencia de las cosas, de la vida. Pues más que un concentrado de palabras, el Haiku es la concentración de una experiencia, aquello que se desprende de la realidad subjetiva de quién saborea y tantea alguna circunstancia.

Pero no todas las experiencias se pueden condensar en diecisiete sílabas. Creo que es por ello que algunos Haikus no conservan rígidamente la métrica tradicional y que está transgresión no persigue un principio estético tanto como un principio de justicia y sinceridad con lo experimentado. Se dice sólo lo justo, lo verdadero, nada más.

Entonces, el Haiku es más que una expresión limitada. Es una brevedad compacta, vasta y plena en significado. Después de todo,  ¿la vida no es una brevedad dentro del tiempo...? ¿una brevedad sostenida por la palabra? Aquí una muestra:

Nada indica,
En el canto de la cigarra,
Que pronto estará muerta.

(Basho)
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Ante los crisantemos blancos
Las tijeras vacilan
Un instante.

(Buson)

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Cuchillo,
Llévame a donde
Se dirigen las nubes.

(Uko)
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Va persiguiendo
Pétalos de cerezo
La tempestad.

( Teika)
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¿Es o no es
el sueño que olvidé
antes del alba?

 ***

La vieja mano
sigue trazando versos
para el olvido.

(Jorge Luis Borges)
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lo peor del eco
es que dice las mismas
barbaridades

 ***
cada suicida
sabe dónde le aprieta
la incertidumbre

(Mario Benedetti)

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La loca de la luz*


Una obstinación sin tregua la consumía. Era imposible que todo fuese sombra en ella. No podía contener solamente esa oscuridad ruidosa e impenetrable como selva. Tendría que haber otra certeza. Entonces, interrogó la luz sofocante de la página en blanco. Examinó la belleza en la extensión clara del día. Hurgó el pecho de las personas en búsqueda de la lámpara encendida. No obtuvo nada. Por último, construyó un castillete cerca del mar para medir al mediodía pleno ante sí misma. La luz fue su obsesión. Hasta que un día, mientras recorría la playa, recordó aquellas palabras de Reverón que creyó haber olvidado: la luz ciega, vuelve loco, atormenta, porque la luz no se puede ver. Levantó la mirada ante el sol y era tanta la luminosidad que se halló a oscuras. Ciega ante el día, empezó a atender aquellas voces que la llamaban desde los árboles situados en la hondura de su estómago. Por allí se fue, siguiendo las voces y no dejó huellas para encontrarla.


*Segundo texto de la segunda semana del proyecto literario Las 3 Variables 

3 más 3: Tres variables para la semana tres


Luego de pensar en muchas posibilidades, temáticas, géneros y elementos ha llegado el momento de presentar las 3 variables que dan inicio a esta tercera semana de proyecto. Elegir estas tres variables no ha sido fácil, pues cada vez se me ocurría algo distinto e incluso más complejo. Particularmente, creo que las variables anteriores nos han puesto de cabeza a todos, entonces me dediqué a pensar en ofrecerles unas variables que nos invitaran a escribir algo breve, pero que no estuviera libre de cierta complejidad. Ésta última creo que es la que le da esa naturaleza de reto a este proyecto y la que nos obliga a crear a pesar de todo, lo cual es un excelente ejercicio para todo escritor.  Sin más preámbulos, aquí las tres variables de esta semana: 

1.- Temática: sobre el oficio de escribir.
2.- Género Literario: Poesía, en la modalidad de Haiku.
3.- Palabra Prohibida: escribir (y todas sus conjugaciones, y sus formas no verbales).
 

Bueno ahí les dejo eso, con la esperanza de que les resulte interesante y estimulante para su creatividad. 

lunes, 29 de agosto de 2011

Domesticados*

Desde hace unos meses la decadencia lo cubría todo. Una granja en una vieja casa parecía una locura. A pesar de ello, allí estaban la vaca, el cerdo, los cuatro gansos, las cinco gallinas, el gallo y el perro, cada uno ocupando un lugar del patio. Apacibles bajo la luz de la luna y acallados por el calor de la noche, observaban al viejo sentado en el corredor de la casa, con la mirada fina como un hilo, escudriñando la oscuridad entre las plantas del huerto. La noche parecía propicia para la nostalgia. Al observar al viejo resultaba imposible no reflexionar sobre sí mismos. Se quejaba la vaca del espacio y de la terquedad de éste de mantenerlos ahí, un tanto hacinados. El perro afirmaba que el viejo estaba obsesionado con la granja dentro de la casa y creía que esa obsesión provenía de una contagiosa tristeza que se les estaba pegando a todos como garrapatas. Varios aprovecharon para expresar la inconformidad que desde hace un tiempo les estaba atravesando las articulaciones. Y en ese instante, uno de los gansos, el más pensativo, se irguió y les dijo: lo que nos molesta del viejo es que está domesticado. Las gallinas se erizaron y el cerdo se echó en el piso. Todos adquirieron un silencio meditabundo. Desde ese momento, se percataron que en el intento del viejo de domesticar su soledad, domesticándolos a ellos, se domesticaba a sí mismo. Se puede vivir tranquilo mientras no haya otro que te recuerde lo que eres. Así la metódica y aburrida rutina del viejo surgía en función de ellos y viceversa. Saberse mansos y domesticados era la parte de sí que rechazaban en él. Era precisamente la rutina diaria las que los hacía sentir decadentes y melancólicos. Entre sentimientos de desprecio y compasión permanecieron en total silencio, mirándose de vez en cuando entre unos y otros. La vida les parecía añeja, dominada por un envejecimiento en extremo lento cuando de pronto un cornetazo furioso llegó del otro lado de la pared y los espabiló a todos. De un salto la vaca, el cerdo, los gansos, las gallinas, el gallo, el perro y el viejo se fueron a dormir. Mientras afuera la ciudad rugía como criatura mitológica, los animales se echaron cobijados por un aire estático y expectante. Mejor no seguir pensando, mejor. De todos modos, somos animales.  



*Este es el primer texto de la primera semana del Proyecto 3 Variables. Así que, a partir de esta semana estaré publicando textos nuevos con mayor regularidad, gracias a que participo en este estupendo proyecto de creación literaria.